Aprendí a perdonarme...
de Raquel Norma Smerkin Roitman
Vi como afloraban
las pa ...rtes malas de mi,
vi crecer esas zonas
que embrutecen mi sentir,
no podía detenerlas,
crecían y crecían,
no podía exterminarlas
de la noche a la mañana...
Entonces tenía un sólo camino,
hacerme amiga de ellas,
comprenderlas,
saber que son parte de mi ser
y con toda la serenidad posible
tratar que los otros perfiles
de mi persona,
las puedan manejar,
sin hacerle a mi esencia sombra...
Ásí fue como, aprendí a perdonarme,
dentro de ese perdón
sentí por mi misma
un inmenso amor, que
sin caer en la vanidad ni
en la soberbia,
sabía a auténtica comprensión...
Estoy llena de impurezas,
agrestes partes que raspan
con intensidad al alma,
pero también en mi fuero íntimo
juegan las zonas sanas
ese rol de amor y devoción,
que me dió el privilegio
de pensar solidariamente
en la parte humana...
No quiero hacer una balanza,
no se cuanto pesa
lo bueno y lo malo que poseo,
se que el amor me desborda,
y a manos llenas lo entrego...
Por eso es que
aprendí a perdonarme,
a saberme vulnerable,
a fallar y a acertar,
a celar y a amar,
a ser egoísta y a dar,
a ser fuerte y a flaquear...
Aprendí a perdonarme
porque tengo sensibilidad
y un corazón humano
que a veces no sabe amar,
pero otras da todo lo que tiene
con total generosidad...
A veces uno no puede con
su alma,
y le vence la mediocridad...
Aprendí a perdonarme...
aquí está mi verdad...
empiezo por mí,
luego dejo la puerta abierta
para el que me quiera perdonar...
Autoría: Raquel Norma Smerkin Roitman
15.10.2011
de Raquel Norma Smerkin Roitman
Vi como afloraban
las pa ...rtes malas de mi,
vi crecer esas zonas
que embrutecen mi sentir,
no podía detenerlas,
crecían y crecían,
no podía exterminarlas
de la noche a la mañana...
Entonces tenía un sólo camino,
hacerme amiga de ellas,
comprenderlas,
saber que son parte de mi ser
y con toda la serenidad posible
tratar que los otros perfiles
de mi persona,
las puedan manejar,
sin hacerle a mi esencia sombra...
Ásí fue como, aprendí a perdonarme,
dentro de ese perdón
sentí por mi misma
un inmenso amor, que
sin caer en la vanidad ni
en la soberbia,
sabía a auténtica comprensión...
Estoy llena de impurezas,
agrestes partes que raspan
con intensidad al alma,
pero también en mi fuero íntimo
juegan las zonas sanas
ese rol de amor y devoción,
que me dió el privilegio
de pensar solidariamente
en la parte humana...
No quiero hacer una balanza,
no se cuanto pesa
lo bueno y lo malo que poseo,
se que el amor me desborda,
y a manos llenas lo entrego...
Por eso es que
aprendí a perdonarme,
a saberme vulnerable,
a fallar y a acertar,
a celar y a amar,
a ser egoísta y a dar,
a ser fuerte y a flaquear...
Aprendí a perdonarme
porque tengo sensibilidad
y un corazón humano
que a veces no sabe amar,
pero otras da todo lo que tiene
con total generosidad...
A veces uno no puede con
su alma,
y le vence la mediocridad...
Aprendí a perdonarme...
aquí está mi verdad...
empiezo por mí,
luego dejo la puerta abierta
para el que me quiera perdonar...
Autoría: Raquel Norma Smerkin Roitman
15.10.2011
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